La vida siempre
tiene algo preparado para sorprendernos constantemente.
Cuando uno esta
cansado puede dimitir de algunos objetivos, algo similar pasa cuando te dicen
que para llegar al Lago Sandoval son 3 KM en trocha. Pero el camino seduce, te
emociona y tu imaginación te invita a
continuar. Es un camino agreste que en época de lluvia puede ser mas complicado
debido al fango; la caminata, el calor, la transpiración son parte del camino y
quedarán en el olvido. Lo que siempre quedaran en la retina de la memoria son
los detalles del camino como alguna culebra que intercepte el camino, familias de monos que están buscando sus
alimentos, tarántulas, Hormigas, Aves, etc. Al finalizar la trocha llegaremos a
"el caño" donde tomaremos el bote que nos llevará hasta el lago
Sandoval, en este sitio encontraremos a una suerte de Caronte, claro que en
lugar de llevarnos al Infierno nos llevarán al paraíso.
Lo que usted,
viajero, vera cuando salga a la luz es indescriptible, es un regalo de la
naturaleza que despertará nuestros sentidos para reevaluar lo que hasta el
momento hemos tomado como importante.
Usted navegara por
el lago, un paiche lo sorprenderá en su meditación, unos shanshos en la orilla,
las taricayas en los troncos, mas aves por todos lados, guacamayos decoran el
cielo azul, otras familias de monos, mariposas azules, mariposas amarillas, mas
mariposas, las nutrias con su elegante nado y otra vez un paiche y otra vez
todo y parece no ser suficiente nunca.
El lago cuenta con
un mirador, para poder verlo desde lo alto, suena redundante, pero ninguna
frase puede describir lo bonito que es, asi que no aplica redundancia alguna.
Un plus es
disfrutarlo, cerrar los ojos y solo el silencio y solo el ruido de las aves y
solo el sonido de la naturaleza.
No tema si llegando
al final siente nostalgia, es normal,
podríamos decir que es una felicidad nostálgica por lo que dejamos, por lo que
nos llevamos, por lo que veremos luego.